Yosoyesa y la fauna autóctona

El último día viajamos temprano hasta el acuario más grande de Escocia. Allí J se metió en el tanque de los tiburones, y acarició rayas con sus manos. Luchamos contra una masa enfadada que se apelotonaba para ver a los buceadores, pero logramos ver cosas chulas. Cuando terminamos, corrimos a Glasgow y nos metimos una juerga. El hotel estaba en el barrio gay de la ciudad, así que fue como estar en la Omm pero con más horteras y gordos por metro cuadrado.
A la mañana siguiente, y a pesar de haber dormido poco, me desperté muy temprano convencida de que teníamos que currar. Hice la maleta y me fui a comprar algo especial para SportBilly. Dos horas más tarde ya estábamos camino del aeropuerto, donde tuvimos que pagar casi 50.000 pelas por exceso de equipaje. Volamos a Londres. Allí teníamos que enlazar con otro vuelo a Madrid. Cuando llegamos al mostrador de Iberia, el señor nos dijo impertérrito: Su vuelo sale en 2 minutos. Está cerrado ya, así que yo que ustedes correría.
Cogimos el avión por los pelos, pero estuvimos esperando una hora sentados antes de despegar. El equipaje por supuesto se quedó en Londres. Una faena para algunos, y un grave problema para otros. Cuando llegué a casa, cerca de las doce de la noche, a SportBilly le encantó su regalo. El resto está en la maleta. Así que tendréis que esperar.
5 comentarios
yosoyesa -
Anónimo -
yoosyesa -
Melange -
Lo dicho que el Jueves nos vemos
Amber -
¿qué es el regalo? ya me lo podéis prestar un ratito el jueves...