Budapest, 19 de Octubre de 2004, 18:15

El edificio exterior era una especie de mansión antigua de la que sobresalía una cúpula preciosa. Al entrar nos dieron una sábana y, una vez más, nos perdimos en los vestuarios, sin saber qué hacer con nuestra ropa ni con la sábana. T, que ya estaba dentro, la tenia atada de forma graciosa e intenté copiárselo, no sin esfuerzo. 2 segundos después tirábamos de ella y la abandonábamos definitivamente: nadie iba vestido.
Qué sensación: el estanque bajo la cúpula estaba lleno de hombres desnudos, mejores y peores, y en actitud clara y visiblemente lasciva. Nos metimos en el agua sulfurosa (con ese olor a huevo podrido tan típico) y asimilamos el panorama (por otro lado antierótico) de tanto homoerotismo agobiante y en un sitio tan genuino y precioso. Pensamos en tiempos antiguos y romanos, para darle sentido a la situación. Más tarde, T y yo nos echamos unas risas porque aquello nos recordó más a cocodrilos e hipopótamos en remojo, con el agua hasta la nariz, oteando el panorama en busca de caza.
Me escapé a la sauna y la encontré en un casual momento de sexo colectivo (que no me escandaliza, pero me pone muy nervioso: por puro pudor). Así que salí corriendo y miré en las otras salas del edificio, antiguas, bonitas y más calmadas que la sauna. En la piscina, K y T se habían separado y cada uno intentaba aproximarse a alguien. Reconozco que ya estaba relajado y la situación tenía su morbo, así que también me lancé a la piscina. T y yo coincidíamos bastante en gustos, pero es que no había mucho potable donde elegir (al revés que en la disco 2 noches antes) y casi nos dedicamos a alucinar con las escenas. No tiene sentido describirlas, podéis imaginarlo, ni contaros lo que hicimos o no hicimos (que esto no es un blog erótico) pero todo, y con el calor, estaba siendo cada vez más onírico.
Unos turistas americanos, veinteañeros, llegaron con bañador largo y champús y cremas Entraron, vieron el panorama y salieron con el terror en sus caras. Y es que estos baños son famosos (aunque no son los del anuncio de Danone, que fuimos el día antes), salen en las guías, pero no avisan (incluso en la guia de T venía todo al revés, los martes para chicas) de lo que puedes encontrar dentro.
El remate llegó con la llegada de un viejo, encorvado y arrugadísimo, que se lanzó a incordiar entre risas y letanías a los que por allí andábamos, un personaje al parecer conocido por los asíduos. A mi me parecía salido del Bosco y pasé mucho miedo cuando se dirigió a mi y me dijo algo con su boca desdentada. Me sonó a maldición: ese viejo casi centenario parecía recordarnos con su dedo que todos tenemos que morir. Os juro que así lo sentí, pero igual era mi cabeza, atontada por el baño medieval.
13 comentarios
renata -
yosoyesaagain -
yosoyesa -
Amber -
Anónimo -
Tu si que te flipas ! que eres una flipada que te cagas , bueno tu y todos los demas , flipaos que sois unos flipaos , que os flipais todo el tiempo !!!
Pulguita -
Anónimo -
"Este blog desde luego puede presumir de tener voces y tonos bien dispares. A mí este capítulo de "cocodrilos" me ha seducido y asustado al mismo tiempo. ¡Qué diferentes somos! ¡Qué extraños! Y al mismo tiempo tan unidos por un cordón umbilical de amistad"
Pulguita -
Anónimo -
Amber again -
Amber -
A destacar: que todos somos miles de personas en una, todas buenas, y que no quiero aburrirme en vacaciones, que ya lo hago currando, aunque tenga que llegar a sensaciones fuertes (T y yo acabamos pensando que habría que ir allí al menos una vez en la vida).
Pulguita -
Cantamañanas -