Take me out tonight

Esta mañana he leído que Isabel Coixet empieza el rodaje de su nueva película, que se va a llamar La vida secreta de las palabras. Como siempre esta mujer a vueltas con lo mismo, que debe ser una obsesión o paja mental de las suyas (también abundan entre las altas esferas culturales). Una vez más parece que la catalana se mueve en el terreno de lo que se hace y no se cuenta, el argumento gira en torno a unos personajes que esconden bastantes secretos, secretos que, por otra parte, salen a la luz en esta película y trastornan sus vidas. Un nuevo juego, similar al que planteaba en Cosas que nunca te dije, que no era otra cosa que la declaración de amor de una muchacha, quien después de ser abandonada por su novio le graba un mensaje con una cámara donde le cuenta todo aquello que no le pudo decir durante su relación. Gracias a esa cinta todos nos enteramos de lo mucho que le quería y sin embargo él, si no recuerdo mal, nunca llega a enterarse de nada. Algo parecido le pasaba a la protagonista de Mi vida sin mí, que se va de este mundo dejándole a sus seres queridos unas cassettes con consejos y mensajes para que los escuchen cuando ella ya no esté. Ambas películas me han removido más de lo que quisiera, sobre todo la segunda, porque una vez conocí a alguien que hizo algo similar. Así que tengo la certeza de que este nuevo proyecto de la Coixet me va a tocar la fibra de nuevo. Lo que no nos decimos a la cara probablemente sigue siendo lo más importante. Y el miedo a decirlo nos vuelve herméticos. Decía Alaska hace tiempo que cuando una persona se muere no sentimos pena por ella sino por nosotros mismos y sobre todo, por todas las cosas que no le hemos podido decir en vida (en muerte, ¿quién sabe si será posible volver a hablarle?).
Y regreso al principio, a ese take me out tonight. Coño, ¿os habéis imaginado alguna vez diciéndole eso a alguien? Traduciendo de aquella manera, dice Morrissey: Llévame lejos esta noche, donde haya gente y haya música, ellos son jóvenes y están vivos, conduciendo en tu coche, porque yo nunca, nunca quiero volver a casa, porque yo no tengo casa ya. ¿No os parece una de las mayores expresiones de libertad que hayáis oído nunca? ¿No es lo que hemos intentado conseguir tantas veces? Abandonarnos en brazos de cualquiera (con o sin coche) para huir de nuestra agobiante normalidad, con la esperanza de algo mejor Entregarnos a ese momento sin importarnos lo que suceda. Y así continúa la canción: Y si un autobús de doble piso se estrella contra nosotros moriré a tu lado, será una forma celestial de morir. Cada cual, por supuesto, que le dé su propia interpretación. Para mí es un pequeño gran ejemplo del carpe diem. No sé, quizás nos hacemos mayores (llevo unos meses dándole vueltas a lo mismo, esto ya empieza a ser una ralladura) y como decían en esa película que me gusta tanto: ya no estáis para PAUSAS ni para ARREBATOS. Creo que ahora empiezo a entender el significado de esta frase. Llega un momento en que a uno se le acelera el motor, y pisa el acelerador o se agarra a otro para que meta la quinta. Ya no hay vuelta atrás, para mí el STOP ha dejado de tener sentido, ya no quiero quedarme sentada a esperar. Y esto no quiere decir que aunque me mueva cambie algo, quizás sólo sea una vuelta en círculo que lleve de nuevo al principio pero no me da la gana de quedarme parada básicamente porque no puedo. Y a la vez, al lado llevas la prudencia, que no es otra cosa que lo que te han enseñado los miles de palos que te has llevado, que algo se aprende, por mucho que repitas el mismo error durante años. Tenemos 30 años y sí, ya no estamos para arrebatos. Esto no quiere decir que se haya acabado el mundo, que no tengamos capacidad para emocionarnos ni dejarnos llevar por la locura, pero ahora, la voz de la conciencia, nuestro pequeño pepito grillo personal, nos susurra al oído con más claridad Yo me subo en el coche, sin pausas ni arrebatos ¿quién se apunta?
There is a light and it never goes out!!
6 comentarios
a -
antonio -
Pulguita -
Amber -
melange -
melange -
se juzgan demasiado en nuestra pandilla y dan para muchos dias de conversacion a tus espaldas.Pero intullo que esa etapa esta llegando a su fin y eso esta bien.Cada dia que pasa estamos todos mas maduritos y vemos las cosas desde otros punto de vista.Creo que stamos terminando con la crisis de los 30.Hay que vivir todos los